Las siete placas que conforman la parte posterior de la arqueta, procedentes originalmente de dos pequeñas cajas de marfil, se distribuyen en tres franjas horizontales irregulares, adaptándose al formato y dimensiones del reverso del relicario.
En lo referente a los fragmentos vinculados a la cajita realizada en el Taller ebúrneo de Cuenca, se identifican:
• la plaquita estrecha en posición vertical, situada en la esquina superior derecha
• las dos plaquitas horizontales ubicadas en la zona central del reverso
Estos tres elementos presentan diferentes tipos de decoración:
— el fragmento vertical conserva parte de un texto en inscripción
— las dos placas horizontales muestran motivos zoomórficos y vegetales.
Todos ellos se datan hacia mediados del siglo XI, dentro de la producción característica de la eboraria andalusí conquense.