La predela es estrecha y está formada por pequeños relieves. De izquierda a derecha aparecen: una cartela sostenida por figuras, la Justicia con espada y balanza, Santiago Matamoros a caballo, la Resurrección de Cristo en el centro, los apóstoles San Matías y San Simón, San Jorge luchando contra el dragón, una santa sin identificar y unos angelillos con una cartela de la Santa Faz. También destacan cuatro pequeños atlantes que sostienen las columnas del cuerpo superior.
En el primer cuerpo del retablo, la calle central, más ancha que las laterales, está ocupada por la pintura principal de la Santísima Trinidad: Cristo con la cruz, Dios Padre con tiara y orbe, y el Espíritu Santo en forma de paloma entre ambos. A los lados, distribuidos en dos pisos, aparecen ocho apóstoles: San Bartolomé, Santiago, San Judas Tadeo y Santo Tomás en la fila inferior; y San Andrés, San Pedro, San Felipe y San Juan en la superior. Todos se representan de pie, con sus atributos identificativos, sobre fondo oscuro y enmarcados por arcos de medio punto.
Las calles están separadas por columnas corintias: la parte superior de los fustes (sumóscapo) aparece estriada, mientras que en la parte inferior (imóscapo) se disponen pequeños relieves figurativos. En ellos se representan Adán y Eva en el Paraíso y diversas santas, entre ellas Santa Inés, Santa Bárbara, Santa Cecilia, Santa Genoveva, Santa Lucía, Santa Águeda, Santa Apolonia y Santa Eugenia, además de otros pequeños motivos decorativos.