La actual iglesia es el resultado de una reconstrucción del primitivo templo medieval de la localidad. Debido al notable crecimiento de la población a finales del siglo XV, se optó por ampliar el templo en el siglo XVI.
Aunque se desconoce la fecha exacta del inicio de las obras, se tiene constancia de que en 1549 el maestro Domingo Mestraitua (o Viscayno) estaba a cargo de los trabajos que se realizaban en la nueva iglesia. Esta primera fase corresponde a la parte del edificio de menor altura y a la torre.
La segunda fase constructiva se produjo a partir del año 1554, tras el fallecimiento de Mestraitua. Para continuar con la obra, se solicitó un nuevo proyecto renacentista a Andrés de Vandelvira, aunque la ejecución de ella fue encargada al maestro Juan de Orzollo, quien introdujo modificaciones al diseño original de Vandelvira.
La obra gótica fue realizada en sillarejo, con sillares en las esquinas, mientras que la parte renacentista se construyó íntegramente en sillería. El espacio existente entre los contrafuertes de la iglesia fue aprovechado para la construcción de capillas.
La parte superior de la cabecera está rematada, en parte, por una balaustrada o pretil decorado con motivos geométricos calados.
En la base de los muros del templo discurre un zócalo, de sillería en la parte renacentista y de mampostería de piedra en la zona realizada en la primera fase.
En el exterior, se pueden observar varios husillos que permiten el acceso a zonas elevadas del templo mediante escaleras de caracol en su interior.
Bajo el alero, una elegante cornisa de piedra recorre la parte superior del templo. En sus muros se abren diversas ventanas y hornacinas, decoradas con relieves de piedra que las enmarcan, que se muestran tras estas imágenes del exterior del edificio.