ERMITA DE LA CONCEPCIÓN
La Ermita de la Inmaculada Concepción es uno de los edificios religiosos más antiguos y representativos de la localidad, datado a mediados del siglo XVI. En su interior se conserva la imagen de la patrona del municipio, la Purísima Concepción, advocación mariana muy arraigada en la tradición local, aunque se desconoce el origen exacto de esta devoción.
Desde antiguo, el templo ha sido considerado un lugar muy querido por los habitantes de Motilla, no solo por albergar la imagen de la patrona, sino también por su vinculación con la vida religiosa y social del pueblo. La ermita fue durante siglos un sencillo templo encalado al estilo castellano, rodeado de arbolado y con un pequeño espacio ajardinado frente a la puerta principal, donde los fieles se reunían tras las procesiones y celebraciones. Junto a ella existió también un pozo de agua, construido en el siglo XIX, del que durante mucho tiempo se abastecieron los vecinos.
A lo largo del tiempo, el edificio ha sufrido diversas reformas y reparaciones, como la modificación de la escalera de acceso al coro y al campanario en 1934, o la sustitución de la antigua puerta de madera por otra de hierro y cristal que permitía contemplar la imagen de la Virgen sin necesidad de entrar en el templo. También se tiene constancia de un incendio ocurrido en 1904 que dañó el altar, el retablo y parte de la cubierta, siendo posteriormente restaurados.