Los otros dos lados del pentágono que conforman la muralla continúan desde el lienzo anteriormente descrito, girando en diagonal hacia el suroeste durante 21,36 metros. Se sitúan en una zona muy inaccesible, al borde de precipicios. El último lienzo, de casi 19 metros, cambia nuevamente de dirección hacia el oeste hasta enlazar con el cubo que lo une con el lienzo sur, el primero descrito.
El grosor de los muros es de 2,50 metros, tanto en la muralla como en los cubos y la gran torre. La unión entre lienzos se resuelve mediante ángulos achaflanados, que ofrecen mayor resistencia frente a las máquinas de asedio de la época, en comparación con los ángulos rectos tradicionales.