El arte en Cuenca

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Uclés: Monasterio - II

Fachada este

 

Realizada esta fachada oriental en la primera fase constructiva (1529-1550),  se nos muestra como un gran exponente del plateresco conquense.

Se ejecutó en sillería, con balconadas y ventanales de rejería, con abundante decoración plateresca en sus espacios divididos por las impostas y cornisas, con vanos de cierres avenerados, recargados grutescos en el piso superior y adintelados en los otros dos, con columnas adosadas y copetes.

En el siglo XVIII se remató esta fachada alzando un nuevo piso, pudiendo apreciarse el diferente color de la piedra utilizada.

Los vanos, algunos de los cuales se cerraban con rejas doradas, tienen una rica decoración plateresca similar a la existente en el Hospital de Santa Cruz de Toledo.

Se concibió este lienzo como una gran fachada renacentista en la que quedaban definidas sus diferentes alturas: la inferior mediante una moldura de guirnalda corrida que separa el nivel del primer sótano, y la superior, con una ancha cornisa decorada en sus metopas con veneras de Santiago y angelotes entre canes, rematada con decoración profusa de ovas y flechas.

Se observa en la disposición exterior de sus vanos, una asimétrica distribución de los mismos, ya que estaban supeditados a sus espacios interiores.

 

En esta otra vista de la fachada desde una posición lateral, podemos percibir en su parte inferior que este lienzo se apoya en un zócalo ligeramente resaltado, con dos pequeños huecos correspondientes a ventanucos para la aireación del sótano inferior del monasterio.

Sobre dicho zócalo aparece la primera de sus alturas, que cuenta con 6 huecos para ventanas profusamente decoradas, que sirven para la ilumninación del sótano superior.

Encima de este espacio, y para separarlo del superior,  recorre horizontalmente el muro una moldura de guirnalda corrida, sobre el que se abren otras 7 ventanas con abundante decoración, tres de las cuales se encuentran sobre el nivel de dicha moldura, otras dos a un nivel ligeramente superior, y las dos restantes a nivel algo más elevado, quedando rematada esta altura en su parte superior con la ancha cornisa decorada anteriormente citada.

Sobre esta cornisa se aperturan otros 9 vanos con copiosa decoración, que en este caso corresponden a puertas o ventanas abalconadas: siete de ellas a un mismo nivel, y las dos primeras a la derecha en un nivel algo más elevado.

Rematando el muro en su parte superior, en el piso añadido en el siglo XVIII,  se abren otras 5 puertas con balcón, con una más sencilla decoración. Esta última planta, cuyos muros externos ya no cuentan con decoración plateresca, tiene su razón de ser a causa de la decisión tomada en este siglo tras el hundimiento hasta la cornisa del segundo piso existente para  poder añadirle uno más, con lo que se igualaba en altura los cuatro lados del monasterio.

Hay que señalar que al fondo de la imagen vemos como sobresale del muro otra parte de la edificación del monasterio, que en este caso corresponde al final del ala este del muro sur, contando ese espacio con cuatro niveles de pisos, con una ventana o puerta en cada uno de ellos, así como un hueco inferior para aireación del sótano.

Y a la derecha de la foto lo que apreciamos son los contrafuertes y parte de la cabecera de la iglesia.

Parte central de la fachada este

 

Los 4 niveles en esta parte central de la fachada poseen los siguientes vanos para ventanas: en la parte inferior de la imagen las 3 del sótano superior del monasterio, con otras 4 ventanas  por encima que corresponden a la planta baja, otras 6 encima, en el primer piso, y 4 en la planta segunda.

Ventana del sótano

 

Aquí tenemos una de las ventanas correspondientes a la planta sótano superior, con abundante decoración, y en la parte inferior del zócalo el pequeño ventanuco del sótano inferior.

Dentro de esa decoración plateresca, el hueco de la ventana queda rodeado  por conchas y cruces de Santiago, entre pilastras y columnas laterales, con ornamentación grutesca en su parte inferior, formada por dos aves que sujetan un medallón con busto, y de venera en la superior, entre dos angelotes y rematado todo ello con copete.

Otra ventana del sótano

Las tres ventanas centrales de las 7 que se abren en su planta baja, delimitadas entre la moldura inferior de guirnalda corrida y la cornisa superior.

La profusión decorativa de ellas está formada por: grutescos, conchas y cruces de Santiago, medallones, angelotes, animales fantásticos, cartelas,  calaveras, rejería, copetes, filigranas, etc.

 

Primer plano de una de las tres anteriores ventanas

Detalle de la cornisa que separa la planta baja del primer piso

 

En ella vemos la decoración que tiene, formada por una sucesión de canes que la soporta, entre los cuales se diseñaron unas metopas con ángeles y conchas de Santiago intercaladas, espacios aprovechados actualmente para la anidación de golondrinas.

Sobre ello la cornisa se decora mediante una sucesión de ovas y flechas.

Imagen con algunas de las ventanas-puertas con balcones de la primera planta, y dos de las puertas del piso segundo.

 

Los dos arcos de las ventanas laterales se rematan a modo de veneras, mientras que el central como si se tratase de un gran arco triunfal con  bóveda de casetones.

Detalle del arco central anterior.

Otra de las puertas de esta misma planta primera.

Y una de las puertas del último piso.

Latitud: 39° 58' 47.964" N
Longitud: 2° 51' 48.0636" W

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