El arte en Cuenca

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Cuenca: Catedral (33)

Arco de Jamete

Situado sobre el brazo izquierdo del crucero de la Catedral este arquitectónico Arco de Jamete constituye un magnífico frontispicio construido como portada a la entrada principal de acceso al Claustro, y está considerada como una de las obras maestras del Renacimiento en España en el interior de un edificio.

Esta obra fue realizada por Francisco de Luna y Esteban Jamete entre 1.546 y 1.550, y el gran rosetón que se encuentra sobre el arco posee unas vidrieras de rica policromía elaboradas por Giraldo de Holanda en el año 1.549, representando las mismas al árbol de Jesé.

El abocinado Rosetón se encuentra recogido dentro de una moldura a modo de gablete que en las enjutas formadas por dicho gablete aparecen tres bajorrelieves: sobre el propio rosetón la figura del Padre Eterno bendiciendo, y en los lados inferiores los bustos de un hombre a un lado y una mujer al opuesto.

La tracería de este rosetón la forman ocho astiles en forma de columnas que parten de un óculo central con ocho lóbulos y dividen el vano en otros tantos segmentos rematados por arcos trilobulados. 

En cuanto a las dos figuras de mujer que aparecen sobre el entablamento, a los lados del óculo, se trata de la Ley de Gracia o Nuevo Testamento la de la izquierda, y la del Antiguo Testamento o Ley escrita la de la derecha.

Las vidrieras forman un diseño en el que el árbol de Jesé, árbol geneológico de Cristo, figura como un tronco del que salen dos ramas en las que se van describiendo doce ascendientes de Cristo hasta llegar a la Virgen y el Niño, donde las dos ramas vuelven a encontrarse.

El óculo central de la vidriera está ocupada por las figuras de Adán y Eva.

Se compone la portada de este arco de dos grandes columnas estriadas a los lados que hacia la mitad de su altura portan una decoración con un tondo dentro del cual se encierra el escudo de armas del Obispo Sebastián Ramírez, en cuyo tiempo se hizo la obra, y tanto debajo como por encima de ese blasón se desarrollan unas cintas con mascarones.

Los capiteles de las columnas están adornadas con hojas, arpías y cabecillas de león.

En las enjutas que forman el arco hay dos relieves con la representación de dos personajes femeninos del Antiguo Testamento: a la izquierda Judit enarbolando la espada con la que cortó la cabeza de Holofernes, enemigo del pueblo de Israel, y a la izquierda Jael atravesando con el clavo las sienes de Sísara.

 

Bajo la basa de cada columna un zócalo que discurre por todo el basamento de las pilastras inmediatas se decora con una serie de frutos enracimados, en forma de ondas, sobre las que hay niños cabalgando alternando con otras figuras fantásticas.

Se apoyan estas columnas sobre unas ménsulas con gruesas volutas adornadas con ornamentación vegetal y variadas figuras y mascarones. 

En la curva del arco se encuentran esculpidas en relieve las cabezas de los doce Apóstoles con el Salvador en el centro, alternando con una serie de ángeles que se intercalan entre ellos.

Sobre el arco, en el friso de su cornisamento aparecen unos jarrones con tritones a sus lados, y en el centro una cartela sostenida por dos ángeles que en sus extremos figuran dos cabezas de ángeles que enmarcan la inscripción: AÑO DÑI 1546.

En el intradós, o parte inferior del arco, hay numerosas figuras de ángeles, en variada posición, que son portadores de diversos instrumentos de la Pasión. 

Tras la portada creada por este Arco de Jamete se configura una especie de capilla, con bóveda elíptica, dos nichos laterales, uno a cada lado, y al fondo la portada del claustro.

En esta imagen del lateral izquierdo de este espacio tenemos, de izquierda a derecha, la columna que apoya sobre una ménsula que junto a sus volutas y en bajorrelieve se representan las cuatro virtudes cardinales.

Detrás de la columna y la ménsula hay una gruesa pilastra con una hornacina entre balaustradas, con la escultura en piedra representando en este caso a San Pedro, rematándose por un frontón con un tondo.

A continuación un gran nicho muy ornamentado  y al final la portada de entrada al claustro.

 

El otro lado, similar a su opuesto, tiene en la pilastra la hornacina con la escultura de San Pablo.

Imagen con la bóveda en forma elíptica sobre pechinas que se cubría con casetones, pero que se hundió cuando en el año 1.902 cayó sobre ella la torre de campanas, habiéndose rehecho en parte con los materiales originales.

En la pared del fondo se encuentra la Portada de entrada al Claustro, formada por un primer cuerpo con dos puertas separadas por un parteluz, con un amplio entablamento, y por encima un segundo cuerpo. 

El cuerpo inferior de esta portada cuenta con un alto zócalo y pedestal sobre el que se levantan cuatro columnas estriadas, dos a cada lado, adornadas hacia la mitad de ellas de manera semejante a las del Arco de Jamete.

Entre cada dos columnas hay una hornacina vacía, y otra en el parteluz a nivel algo más bajo que las laterales igualmente sin estatua alguna.

El ancho entablamento que discurre por encima de las puertas está decorado con escudos, grutescos y guirnaldas.

En el segundo o superior cuerpo de esta portada aparecen tres hornacinas en las que hay esculturas mostrando la Adoración de los Reyes Magos: en la central la figura de la Virgen, sentada, con el Niño en brazos y un Rey que le está adorando, mientras que en las otras dos laterales los otros dos Reyes con el don que van a ofrecer y como dirigiéndose al Niño.

Sobre el pedestal en el que se apoya la Virgen está la inscripción: ANNO DNI. 1550

Remata la decoración unos niños a los lados de los Reyes, unos medallones con bustos sobre ellos, con flameros, y un frontón triangular en el centro con algunas figuras sobre él.

Latitud: 40° 4' 43.374" N
Longitud: 2° 7' 46.4268" W

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