El arte en Cuenca

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Belmonte: Castillo (08)

 

CASTILLO DE BELMONTE (8): Primera Planta:  Galeria Suroeste (2).

 

Salón de embajadores

 

El Salón de embajadores, es una habitación o sala de espera de planta cuadrada que también es conocida como “la capilla”. Destaca en esta estancia su magnífica techumbre y dos ventanas cuyos alféizares interiores se engalanan con motivos propios del gótico final o flamígero en los que se representan temas de enramado, animales, figuras humanas y escudos, empleando el procedimiento denominado horror vacui.

Puerta de entrada desde el interior

Contemplada desde el interior de esta salón muestra un friso entre molduras que recorre la mitad superior de sus estribos y un arco rebajado formado sobre su dintel, con similar ornamentación a las antedichas.

 

Este aposento también cuenta con tres puertas de acceso al mismo: una ya reseñada que comunica con el corredor suroeste, otra que da paso al gabinete de don Juan Manuel, y la última que se acaba de describir.

Comenzando por las dos ventanas, la más próxima a la puerta que comunica con el otro salón se encuentra abierta hacia el oeste y la segunda la encontramos de frente hacia el norte. Ambas disponen de un amplio y profundo vano abocinado de apertura interior en el gran espesor del muro que circunda la ventana para hacerla más amplia y permitir una mayor entrada de luz. Este tipo de vano denominado Cortejador tiene a cada lado sendos poyos o bancos de obra que sirven de asiento, así como un amplio zócalo que recorre su perímetro inferior. Es en sus alféizares (en los muros laterales y superior de este vano o cubículo) donde se sitúa la rica decoración escultórica de la que apenas quedan restos de su policromía.

Lateral izquierdo de la ventana orientada al suroeste

Esta primera ventana o vano cortejador que se abre en el muro de poniente se dispone en un nivel menos elevado que en el vano norte, por lo que solo tiene un peldaño para el acceso a su rellano cortejador. Un friso entre molduras, con decoración parecida a la de la puerta antes descrita, recorre la parte exterior de este vano tanto sobre su arco escarzano como en la mitad superior de sus estribos.

La escultura, que decora los alféizares laterales y superior del vano, se ordena mediante unos alargados troncos de arbolitos de perfil estrecho que asoman por encima de los zócalos del cortejador. En su recorrido ascendente parten diversos enramados que terminan en su parte superior con un amplio follaje como resultado de la unión de hojas procedentes de las ramas de ambos lados. Entre estos troncos, ramaje y cardinas aparece la variada y original representación animalística y de figuras humanas.

La distribución ornamental de los motivos esculpidos o cincelados muestra un programa iconográfico en el que se diferencian tres tipos de simbolismo. En las representaciones superiores se escenifican temas relativos al cielo y la salvación como es el caso de un cristo crucificado, san Francisco de Asís o la figura de un pelícano alimentando sus crías con su sangre como prueba de amor, etc. En las esculturas centrales se representa el mundo terrenal con la figuración de escudos de la familia, y en el sector inferior el infierno mostrando una serie de animales híbridos.

Techo del alféizar de la ventana del suroeste 

Lateral derecho de la ventana orientada al suroeste

La otra ventana, que se abre en el muro norte, tiene su vano cortejador más elevado que el de la anterior ventana por lo que para ascender a su rellano cuenta con tres peldaños. En la parte exterior del vano, dando forma al comienzo en derrame de este espacio, se desarrolla un friso entre molduras con decoración vegetal que desde el zócalo recorre los estribos y el arco escarzano que le da forma.

En este caso sobre los zócalos laterales se disponen ocho hornacinas vacías (cuatro a cada lado) formadas por unas molduras que se cierran en la parte superior mediante arcos conopiales desde cuyos vértices continúan remontando hacia el techo donde se crean cinco cavidades o nichos, tres de ellos en forma hexagonal con perfil de arco conopial y dos laterales más estrechos, la mitad de los otros. Esta serie de molduras continúa hasta alcanzar las otras hornacinas del lado contrario, creando así unos espacios dentro de los cuales se desarrolla la abundante decoración con que cuenta el alféizar de esta ventana.

Techo ventana norte

La techumbre del Salón de embajadores se muestra en la siguiente página.

Latitud: 39° 33' 27.1584" N
Longitud: 2° 41' 48.5664" W

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